
"Muchas gracias... por escuchar siempre mis problemas... Gracias por aceptar... todas mis debilidades... Gracias por no olvidar algo que pasó hace mucho tiempo... Me alegro mucho de haberte podido ayudar cuando te perdiste... Me habían enseñado que era una persona inútil... Pero ese día... en ese momento... por unos instantes... Tú me necesitaste y no puedes imaginar hasta que punto eso me hizo feliz....
Creo que no te das cuenta... de que siempre eres tú quien me está ayudando... Siempre compartes tu dulzura... tu ternura, prodigas tu alegría... sin guardarte nada... Siempre... Pero yo... no pienso quedarme atrás... seguiré avanzando... hacia delante... seguiré creyendo... no lo dudes... Porqué para mí tú eres como el cielo… Si supieras cuánto... te quiero..."

